lunes, 24 de mayo de 2010

El mito cuenta que en el origen de la imagen se encuentra la ausencia, la nostalgia, la separación de dos que se aman. Se relata la historia de la hija de un alfarero que estaba enamorada de un joven. Un día, el joven tuvo que partir en un largo viaje. En la escena del adiós, los dos amantes están en una habitación iluminada por una lámpara que proyecta sus sombras en un muro. Para conjurar la futura ausencia de su amante y conservar una huella física de su presencia, la muchacha con un carbón bordea el contorno, pinta la silueta del otro que allí se proyecta. En ese instante último y resplandeciente, y con el fin de abolir el tiempo, la muchacha “procura fijar la sombra de aquel que aún está allí pero que pronto estará ausente” (Philippe Dubois, El Acto Fotográfico. De la representación a la recepción, Barcelona, Paidós, 1994, 2da. Edición. En relación al mito del origen de la imagen, Dubois cita la fábula narrada por Plinio en su Historia Naturalis).
(...)

FOTOGRAFíA Y MEMORIA: LA ESCENA AUSENTE
ensayo de Marisa Strelczenia sobre la serie de imágenes "Arqueología de la Ausencia", de Lucila Quieto
Ponencia presentada en las II Jornadas de Fotografía y Sociedad, Facultad de Ciencias Sociales
(UBA), Septiembre de 2001. Publicada en CD-Rom.
Publicada en Ojos Crueles, temas de fotografía y sociedad Nº1, Buenos Aires, octubre de 2004-marzo de 2005.

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